
Su exmarido empezó a enviarle mensajes amenazantes, se quedó con todas las propiedades e intentó quitarle a sus hijos para obligarla a abandonar su fe.
«Aquí nos rechazan, y es una batalla constante», se lamenta Concha.
Así es vivir como cristiana en el norte de Jalisco, uno de los ocho estados mexicanos que conforman el Círculo del Silencio. Esta es una zona del centro de México (país nº30 de la Lista Mundial de la Persecución 2026) donde solo el 2 % de la población es cristiana evangélica y seguir a Jesús resulta extremadamente difícil.
«A las mujeres que se enfrentan a este tipo de pruebas, les digo: "No os arrepintáis de seguir a Jesús. Afarraos más fuerte, orad constantemente. Dios da la fuerza para seguir adelante, con Él, no hay ningún problema sin solución"»
A pesar de todo, Concha no se quedó sola.
El grupo de mujeres al que asiste se convirtió en un apoyo constante. Con el apoyo de Puertas Abiertas y a través de sus colaboradores locales, han recibido formación para enfrentar la persecución y mantenerse firmes en medio de la tormenta.
➡️ Descubre más historias de cristianas perseguidas en riesgo de ser (IN)VISIBLES: puertasabiertas.org/invisibles
📩 Si quieres recibir historias como esta frecuentemente en tu email, suscríbete a nuestro envío de materiales multimedia.