
Cientos de iglesias por toda España, y otras miles alrededor del planeta, celebraron el año pasado el Día Internacional De Oración por la Iglesia Perseguida. Como cada año, el DIDO es un evento global de desarrollo local para interceder por la Iglesia perseguida en el mundo entero.
Este año, nos uniremos el domingo 8 de noviembre de 2026 en oración por nuestros hermanos africanos, en respuesta a la cada vez más urgente situación de violencia contra las minorías cristianas en el África subsahariana. Levanta tu voz por ellos.
La oración no es «lo menos» que podemos hacer. Es lo mejor que podemos brindar a nuestra familia perseguida, porque significa identificarnos con ellos, unirnos a ellos y sufrir su dolor con ellos. Dicho de otro modo, la oración nos lleva a ser UNO CON ELLOS.
El DIDO 2025 puso el foco en Oriente Medio en respuesta a la prolongada situación de conflictos armados y a la inestabilidad política que azota la región, intensificando la persecución contra los cristianos y privándoles de la posibilidad de un futuro en su propia tierra. Oriente Medio es la cuna del cristianismo, pero atraviesa una grave crisis. En las últimas tres décadas, millones de cristianos han tenido que abandonar la región. No es una emigración voluntaria, sino un éxodo forzado por la persecución, la violencia, la pobreza y el rechazo social.
Puedes conocer las historias y ver los vídeos de los cristianos de Oriente Medio desde nuestra campaña #Resisten: puertasabiertas.org/resisten.
Miles de voces de creyentes alrededor del mundo, unidas para interceder por aquellos que comparten nuestra fe, pero no nuestra libertad.
Te animamos ya a reservar el segundo domingo de noviembre de 2026, cuando volveremos a unirnos para celebrar juntos el Día Internacional De Oración por la Iglesia perseguida; no olvides seguir orando hasta entonces por tus hermanos tanto en Oriente Medio como en el resto del mundo: África subsahariana, América Latina, China, Corea del Norte o Pakistán.
Recuerda: ser compañero de oración no solo significa tener un evento dedicado a ellos en nuestra agenda, sino llevarlos cada día en nuestro corazón. Oramos porque este día impulse muchas más oraciones durante el resto del año.
