
En el este de la República Democrática del Congo, los cristianos enfrentan una severa persecución en medio de un violento conflicto. Las Fuerzas Democráticas Aliadas (ADF), extremistas religiosos vinculados al Estado Islámico, han atacado deliberadamente
a las comunidades cristianas mediante masacres, secuestros y la destrucción de iglesias. Los supervivientes denuncian atrocidades destinadas a erradicar la presencia del cristianismo.
Los cristianos conversos sufren rechazo social, presiones para que renieguen de su fe y exclusión de la herencia y la vida comunitaria. La negativa a realizar los ritos tradicionales suele dar lugar a intimidaciones.
Por otra parte, los líderes de las iglesias católica y protestante que se pronuncian contra la corrupción estatal o defienden los derechos constitucionales se exponen a amenazas, vigilancia y acoso. Las actividades de la Iglesia se ven interrumpidas
y el liderazgo es denigrado públicamente. Esto contribuye a crear un clima de miedo en el que se silencian sistemáticamente las reivindicaciones de justicia.
El aumento de la presión sobre los seguidores de Jesús ha supuesto que la República Democrática del Congo haya subido seis puestos en la Lista Mundial de la Persecución de este año. El resurgimiento del grupo rebelde M23, supuestamente respaldado por
Ruanda, ha empeorado las condiciones en la República Democrática del Congo. Las ganancias territoriales del M23 en 2024-2025 han provocado desplazamientos masivos y han silenciado la disidencia. Los líderes cristianos que critican sus acciones corren
el riesgo de ser secuestrados o desaparecidos.
Los ataques de las ADF también continuaron, dejando cientos de muertos y miles de desplazados. Las historias de estos ataques son espantosas; la violencia ha dejado a innumerables cristianos traumatizados y atemorizados.
«Sostuve la mano de una mujer cuyo hijo había sido secuestrado. Le dije que no se desesperara, que siguiera confiando en Dios, porque Él es el Dios que hace posible lo imposible. Le dije que no perdiera la esperanza, que no estaba sola y que estábamos orando por ella y por su hijo»
— COLABORADOR ANÓNIMO DE PUERTAS ABIERTAS, JULIO DE 2025.
Los cristianos que viven en el este de la República Democrática del Congo son los más afectados por la persecución, ya que las ADF son extremadamente activas y atacan regularmente a los cristianos y a las comunidades religiosas. Los líderes cristianos suelen ser más vulnerables. Pueden ser señalados por los grupos extremistas y sufrir presiones tanto del gobierno como de las fuerzas rebeldes si denuncian los abusos contra los derechos humanos. Por último, los conversos del islam pueden sufrir presiones y ser condenados al ostracismo por sus familias y comunidades.
En la República Democrática del Congo, las mujeres y niñas cristianas se enfrentan a secuestros, violaciones, esclavitud sexual, trata y matrimonio forzoso, especialmente a manos de militantes de las ADF y otros grupos armados. Niñas de tan solo 12 años son obligadas a casarse, y a menudo sufren abusos y violencia doméstica. Las supervivientes de violencia sexual suelen sufrir traumas, vergüenza y rechazo por parte de sus familias o comunidades. Los conflictos y la presencia de más de 100 grupos armados en el este hacen que la vida de las mujeres sea extremadamente peligrosa. Muchas han sido violadas, secuestradas o asesinadas. También se ha implicado a soldados del gobierno.
Los hombres cristianos suelen ser objeto de reclutamiento forzoso, secuestro, tortura y ejecución. Muchos sufren mutilaciones o trabajos forzosos, mientras que otros deben pagar rescates, lo que sumerge a sus familias en una pobreza prolongada. Los líderes religiosos se enfrentan a riesgos adicionales cuando alzan la voz. Los hombres también sufren discriminación en el empleo e inestabilidad en el hogar, lo que reduce la capacidad de la Iglesia para movilizarse en tiempos de crisis.
«Lo que vi fue horrible... mataron a casi todas las personas que se habían reunido en el lugar del duelo»
Abbé Paluku Nzalamingi, párroco de la República Democrática del Congo que presenció una masacre durante una ceremonia fúnebre que dejó 70 muertos, septiembre de 2025
Puertas Abiertas trabaja a través de colaboradores locales e iglesias en la República Democrática del Congo para proporcionar apoyo físico y espiritual a los cristianos perseguidos. Esto les permite ser resilientes al enfrentar la persecución mediante ayuda de emergencia, capacitación para prepararse ante la persecución y discipulado.
Ha sido otro año de violencia horrible en la República Democrática del Congo. Ora por la paz y para que llegue la estabilidad al país.
Los cristianos en la República Democrática del Congo se enfrentan a la violencia y al desplazamiento por su fe en Jesús. Pídele a Dios que les dé valor y esperanza, incluso cuando la vida parezca imposible.
Ora para que los corazones de los militantes islámicos se vuelvan hacia Jesús y su cruzada de odio sea reemplazada por la paz y el gozo del Señor.
Pídele a Dios que haga de su pueblo pacificadores entre las diferentes facciones beligerantes en la República Democrática del Congo.
Señor, te pedimos que traigas paz a la República Democrática del Congo y que rescates a Tu pueblo. Al ver a los cientos de personas asesinadas y a los miles que huyen, nos ponemos de rodillas y sabemos que sin Ti no puede haber paz duradera ni sanación. Por favor, cambia el corazón de los militantes que causan daño a Tu pueblo y crea la oportunidad para que la paz se afiance. Da a Tus siervos la oportunidad de ser pacificadores en lo que parece una situación imposible, incluso cuando confían en Tu bondad suprema como la verdadera fuente de paz. Te lo pedimos en el nombre de Jesús. Amén.