Discipulado, discipulado, discipulado
La mayoría de la gente piensa que los somalíes existen únicamente dentro de su propio país, pero no es así. Su cultura pastoril hace que existan más allá de las fronteras de Somalia.
Aweis lo explica de la siguiente manera: «La bandera de Somalia tiene un fondo azul claro y una estrella blanca de cinco puntas, cada punta representando una región de Somalia. Tenemos Somalia, Somalilandia, Yibuti (que es principalmente una región
somalí), el Distrito de la Frontera Norte (que forma parte de Kenia y Ogadén) y la región somalí de Etiopía. Así que, cuando hablamos de Somalia, nos referimos a las personas que viven en estas cinco regiones distintas a lo largo de cuatro países».
Actualmente, Aweis es un erudito, autor prolífico, traductor de la Biblia y continúa ayudando a los cristianos somalíes en el Cuerno de África mediante el discipulado y la formación de líderes.
«Me siento especialmente feliz cuando veo cómo el Espíritu Santo está guiando a esta pequeña iglesia».
«Sin un discipulado correcto, no se puede tener una comunidad cristiana sana», advierte Aweis. «La Iglesia debe aprender todo lo que Jesús enseñaba», dice. «Y, aunque no me cansaré de repetirlo, necesitamos curar el trauma», implora Aweis.
«La Iglesia de Somalia está doblemente traumatizada: formamos parte de la comunidad que enfrenta la ilegalidad y anarquía del gobierno, pero también sufrimos el trauma causado por la persecución por nuestra fe».
«Cuando alguien viene al Señor, lo primero que hacemos es prepararle para la persecución. Les decimos cómo actuar con prudencia, siendo tan inteligentes como una serpiente y tan inocentes como una paloma».
«El ministerio de Puertas Abiertas deja un gran legado. Cuando formamos a un creyente, luego ese creyente forma a otro y continúa así. Esto mejora la fortaleza de la Iglesia somalí. Así que, como iglesia, estamos muy agradecidos».
«Nos negamos a permancer callados», asegura.
A pesar de todos los peligros, Aweis está decidido a seguir ejerciendo su ministerio. «Mi visión para la Iglesia somalí es que sea una Iglesia normal, que sea aceptada dentro de la sociedad somalí. Que llegue el día en el que no pierdas a tus hijos o pareja por tu fe; que el gobierno no te encarcele por causa de tu fe.
Quiero ver el día en el que exista una aprobación generalizada de la Iglesia somalí».
Aweis se muestra firme en su declaración: «Algunos cristianos somalíes creen, y yo me incluyo entre ellos, que la época de esconderse ha acabado. No viviremos con miedo. Nos negamos a ser intimidados. Negamos que nuestra existencia
sea rechazada. Queremos mostrar al mundo y a la gente de Somalia que existimos. Necesitamos una voz y tenemos que convertirnos en nuestra propia voz. Queremos ser como Pablo en Pentecostés, como el libro de Hechos. Queremos alzar la voz y ver a miles de personas volviendo al Señor».
Para Aweis, esto significa que no esconde su cara, como se puede observar en las fotos. Pero no se trata de una imprudencia: «Ser valiente también requiere sabiduría», dice. «No podemos ser demasiado tímidos, pero tampoco podemos ser insensatos.
La mayoría de los cristianos somalíes del país que viven bajo la espada quieren permanecer en la clandestinidad, y no hay nada de malo en ello porque se trata de una situación extremadamente inestable. Deben tener mucho cuidado y respetamos
su decisión. Pero aquellos cristianos somalíes que tienen la libertad de hacerse oír, que tienen el privilegio de poder decir 'somos seguidores de Cristo y no nos arrepentimos', deberían hacerlo».
Sin embargo, la valiente decisión de Aweis de revelar su fe, identidad y ministerio no está exenta de riesgos reales.
«No es fácil formar parte del ministerio somalí. Si te preocupas por tu seguridad física o personal, no es lo que debes hacer. Tenemos un 'chiste' en la Iglesia somalí que dice que, si te conviertes en pastor somalí, no te tienes que preocupar
por tu fondo de jubilación», dice riendo.
Aweis se pone más serio al explicar el precio que ha tenido que pagar por su decisión: «Recibo amenazas constantes, correos electrónicos de forma regular, mensajes de WhatsApp, páginas en redes sociales sobre mí que atentan contra mi vida».
Aun así, su determinación sigue siendo firme. «Sabemos el riesgo que conlleva, pero si tienes un llamado, consideras el precio y sigues adelante», dice. «No te rindes pase lo que pase».
«Jesús lo significa todo para mí, tanto que mi vida no tendría valor, no tendría sentido vivir si no lo tuviera a Él».
«Alégrate con nosotros»
«Es cierto que la Iglesia de Somalia es la segunda o tercera más perseguida del mundo según la Lista Mundial de la Persecución», dice Aweis, «pero no sintáis pena por nosotros. Alegraos con nosotros porque se nos considera dignos de ser perseguidos
como Cristo lo fue. No oréis para que la persecución termine y desaparezca porque entonces lo que quede no será el verdadero cristianismo. Si tenemos que vivir una vida como la de Cristo, debe haber cierto grado de persecución. Si nadie
te persigue de forma física, emocional o psicológica significa que hay algo que no va del todo bien, porque ¿cómo es posible que las fuerzas del mal no te vean como una amenaza, como una persona de luz?».
«
Os pedimos que oréis para que seamos más fuertes espiritualmente, para que nos fortalezcamos en medio de la persecución, que seamos más parecidos a Cristo. Así, cuando los perseguidores musulmanes nos vean, piensen: 'Son
muy diferentes; queremos ser como ellos'».
Este es el objetivo principal para Aweis: el deseo de ver cada vez más gente encontrarse con el amor y la gracia que salvan de Jesús. «
Queremos que los perseguidores sigan a Jesús», dice.
«Queremos que Dios abra sus ojos. Saulo perseguía a la Iglesia; luego se convirtió en Pablo y Dios lo usó de una manera poderosa. Estos perseguidores podrían difundir el Evangelio por todo el Cuerno de África cuando decidan seguir a Jesús, por lo que no guardamos rencor contra ellos. Oramos
para que vean la luz y se conviertan en discípulos de Cristo».
Aweis concluye: «No existe lugar en el que no se pueda seguir a Cristo. Es imposible. El Espíritu Santo puede atravesar cualquier muro».
Ora con Aweis por la iglesia de Somalia
«Padre nuestro, oramos en tu Santo Nombre.
«Algunos cristianos somalíes creen, y yo me incluyo entre ellos, que la época de esconderse ha acabado. No viviremos con miedo. Negamos que nuestra existencia sea rechazada. Queremos mostrar al mundo y a la gente de Somalia que existimos»
Cuando estás con nosotros, nadie puede hacernos frente.
Lo que a la gente le parece imposible, como una Iglesia en Somalia, es posible gracias a ti.
Porque cuando te tenemos a ti, Padre celestial, todo lo que queremos hacer en el reino de Dios es posible.
Ninguna persecución, rechazo, excomunión o amenaza puede quitar la luz de los cristianos de Somalia.
Nos dijiste que las puertas del infierno no prevalecerán contra la Iglesia.
Padre nuestro, puede que a la gente le parezca imposible que exista una Iglesia próspera en Somalia, pero Tú sabes que es posible porque nos diste Tu Espíritu Santo que es nuestro guía, consuelo y consejero.
En Tu Nombre oramos, amén».
¿Cómo ayuda Puertas Abiertas a la iglesia del Cuerno de África?
Zakariya* es el coordinador de Puertas Abiertas que supervisa la labor de apoyo a los creyentes somalíes por todo el Cuerno de África. Como explica más abajo, el ministerio se encarga de diferentes proyectos e iniciativas para
proporcionar a la Iglesia de Somalia la ayuda que necesita para que continúe creciendo, a pesar de la intensa persecución.
«No hay ninguna iglesia abierta en Somalia ni en el Cuerno de África. Eso significa que, aunque la Iglesia somalí está creciendo, no se ve».
«Como los creyentes somalíes suelen convertirse de forma aislada y enfrentan un riesgo extremo si son descubiertos, necesitan apoyo espiritual mediante un discipulado adaptado. Debido a los peligros que ello conlleva, necesitamos
encontrar formas innovadoras de acompañar a grupos de diferentes edades y género, a familias y a líderes. También tratamos de abordar los altos niveles de trauma que sufren los creyentes somalíes».
«El desarrollo económico es otra de los aspectos importantes de las que se ocupa el ministerio, facilitando la apertura de pequeñas empresas y la venta de viviendas. Las mujeres son las que más se benefician de ello. Si no hacemos
este trabajo, la vida puede ser muy difícil para la Iglesia somalí en el Cuerno de África. No somos los únicos haciendo esto, pero nuestra obra es importante y la Iglesia necesita nuestro apoyo continuo. Por eso, estamos haciendo
todo lo posible para que los creyentes somalíes sean fuertes».
Persecución total en Somalia
«En Somalia, todo el mundo sabe que si te conviertes en cristiano serás perseguido. No hay ninguna duda al respecto», afirma Aweis.
En la Lista Mundial de la Persecución de Puertas Abiertas, los tipos de persecución se encuentran en dos categorías: la «violencia» y la «opresión». La «opresión» es el tipo de persecución que se experimenta como presión
en muchas áreas de la vida cristiana como, por ejemplo, la libertad de expresar la fe dentro del ámbito familiar, las reuniones de cristianos o la capacidad de acceder a los recursos comunitarios o al empleo.
«Resulta doloroso no poder tener un negocio porque nadie te compra nada, no poder encontrar trabajo, o cuando tu propia familia o clan te rechazan», comenta Aweis. «Conozco a padres cristianos que perdieron a sus hijos porque
se los llevaron unos familiares musulmanes para que los niños fuesen criados como musulmanes; maridos cristianos que perdieron a sus mujeres porque se las han llevado. El 100 % de los cristianos somalíes enfrenta este tipo de persecución».
Y luego está la «violencia», donde la persecución es agresiva y hay secuestros, arrestos, torturas y encarcelamientos. Incluso asesinatos.
Aweis continúa: «Este tipo de persecución es muy común. Los cristianos somalíes son torturados o asesinados, la mayoría de veces mediantes disparos, decapitación o envenenamiento».
«La persecución proviene de varias fuentes. Diría que la más dolorosa es la que proviene de tu propia familia, cuando tus hermanos, padres o incluso tus primos están detrás de ti. No puedes esconderte o escaparte. No puedes
mudarte a otro pueblo o región ya que te acabarán encontrando porque el sistema de clanes somalí está muy unido».
«Luego está la persecución por parte de los desconocidos», sigue contando Aweis. «Oyen que alguien es cristiano y vienen para hacerte daño. Los somalíes dicen que ser somalí es ser musulmán, así que aunque no sepan quién eres, al sentirse
somalíes creen que tienen autoridad sobre ti».
La persecución va más allá de lo individual, familiar o del clan. «La persecución por parte del gobierno suele consistir en detenciones», explica Aweis. «Intentan evitar la persecución activa para no manchar su reputación de cara a la comunidad
internacional, pero si creen que es importante para mantener contentos a los musulmanes o para evitar revueltas o protestas, pueden arrestar a los cristianos somalíes».
«Y luego está la persecución por parte de los islamitas radicales, que es un fenómeno relativamente nuevo», dice. «Esto no existía antes de 1991, cuando perdimos el gobierno central en la guerra civil. Desde entonces, ningún gobierno ha sido
capaz de mantener la ley y el orden, y hay una anarquía generalizada. Todo el mundo tiene acceso a las armas. Diría que más del 90 % de los cristianos somalíes asesinados desde 1991 lo fueron a manos de los grupos islámicos radicales Al-Shabaab,
Al-Tahat Al-Islamiyah y el grupo del Estado Islámico».
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podrían ofrecer refugio y ayuda humanitaria a un cristiano que huye de la persecución
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Aweis explica lo que esto significa en realidad para los creyentes somalíes: «Los radicales islámicos pueden entrar en una iglesia y matar a todos, y el gobierno, aunque quiera, no podrá hacer que el asesino pague por ello. La impunidad
está generalizada. Te matan y se salen con la suya».
*Nombre cambiado por motivos de seguridad.